Posts By: Brigzen Coronado

Experimentando una depresión

Siempre he alardeado de que nunca he sufrido de depresión, y es verdad. Siempre, aún en los peores momentos estoy motivado e inspirado en alguna de mis ideas locas.

Pero hace un par de días estaba saliendo efectivamente de un estado de depresión, bueno, al menos creo que eso es depresión. Exactamente fueron dos días de depresión.

Algo como el suicidio, cosa que nunca he entendido, de repente se me hacía clara.

Entre y salí, pero todavía está latente.

Hay muchas razones por las que se entra.

Mejor aún, son las sensaciones lo que te hacen entrar.

Una de ellas es la desesperanza, es como estar de rama en rama, y de repente despertar en la vida dándote cuanta de que no hay más ramas a dónde ir; y de la que estás agarrado parece desvanecerse.

Otra sensación que he tenido es la de haber logrado mucho en mucho tiempo pero luego todo se desvanece y sientes que en la vida ya no tienes tiempo para volver a obtener todo aquello que acabas de perder. Ya no te quedan ganas para volver a empezar. Porque quisieras recoger lo que has perdido pero no es así, no es algo que puedas recoger del piso. Tienes que volver a pagar el precio del tiempo.

Claro, en la mayoría de los casos, como en el mío, la mente humana se apresura a buscar solución.

Yo todavía no lo he solucionado. Pero parece que se trata de que estoy exigiéndome mucho a mi mismo.

¿Qué si puedo pedir ayuda? Por supuesto que sí. Pero ese es un elemento de mi depresión. Que no conozco a nadie que pueda ayudarme. Cualquiera de las personas que conozco lo que podría hacer, tratando de ayudarme, es deprimirme más. De hecho, nadie lee este blog.

Pero dado mi costumbre más antigua, salir de situaciones difíciles con brillantes e ingenio, espero que esta vez no sea una excepción.

 

 

Photo by Noah Silliman on Unsplash

Una mera idea de cómo dejar ese bendito empleo de horario obligatorio

Photo by Benjamin Child on Unsplash
Bueno, ud sigue trabajando allí en un horario de oficina preso todo el día. Increíble.
Sí, increíble porque habemos personas que vemos eso como una locura. Lo que en un principio de mi vida parecía algo normal. Toda mi familia lo hacia. Era la recomendación de los mejores en ese momento. Consigue un buen trabajo. Mira a tu tío, a tu papá, tienen lo que tienen porque estudiaron “o no” y tienen un buen trabajo, y se ganan lo que tienen con esfuerzo.
Entonces vas tú y te pones a estudiar como los buenos, te gradúas y sales como loco a buscar una empresa que te de un buen trabajo. Y luego caes como tremendo tonto en una trampa que te va robando poco a poco el tiempo de tu vida. Que te crea una angustia por mantenerlo por cubrir tus gastos que vas adquiriendo con el tiempo.
Luego, con los años de preguntarme que coño estoy haciendo caigo en cuente que es la mayor locura que se está cometiendo masivamente.
La gente una vez se vino de los campos a las grandes ciudades para hacerlo. Pero yo hoy en día preferiría estar en el campo sembrando a estar preso en un sitio voluntariamente.
Tenemos que tener un trabajo claro, estamos programados instintivamente para hacer cosas, crear, inventar, etc.
Pero no debe ser necesario cumplir un horario con carácter obligatorio en una faena que no está relacionada contigo.
Yo mismo no lo hago, hoy en día decido a dónde ir, qué hacer, en qué momento. Y me espanto con la sola idea de tener que regresar a un empleo de oficina.
Pero alusinado veo como la sociedad entera todavía lo hace.
Tu dirás que si te gusta tu trabajo, ok, está bien. Me parece bien que realices un trabajo en el que estés a gusto. Estupendo si te paras en la mañana y decides a dónde enfocar tu esfuerzo ese día. Pero si tú vas a una oficina, empresa, fábrica todos los días a realizar un trabajo en el que tengas que cumplir un horario voluntariamente obligado, déjame decirte que te estás perdiendo simple y llanamente el placer de vivir.
Repito: te estás perdiendo el placer de vivir.
Bueno pero ¿cómo hago? tengo que trabajar. Tengo que pagar los gastos.
Esa es la pregunta de siempre. Siempre nos preguntamos eso. Es una pregunta para evadir.
A veces veo gente disfrutando de unas buenas vacaciones realizando viajes muy placenteros. Para luego regresar voluntariamente obligados a cumplir sus horarios en sus trabajos. Y eso me da pena y lástima.
¿Qué es lo que pasa?
El cerebro es un órgano que nos ayuda a sobrevivir. Entonces cuando nuestra seguridad se encuentra cubierta por un empleo de 8 a 5, nuestro cerebro manda a nuestra mente interna la señal de que todo está ok, mantente así. No realices un cambio, porque un cambio es peligro.
Yo quisiera dar alguna receta para vencer ese mecanismo de nuestro cerebro. Pero la realidad es que no lo tengo muy claro. Solo que un día tomé la decisión de no hacerlo mas.
Vamos a ver. Pregúntate esto. ¿Qué pasaría si estás en un mundo donde debes mantenerte por ti mismo? Crea en tu mente la idea de que tienes prohibido el ponerte en un empleo. De hecho no existe esa posibilidad.
¿Qué haces? ¿Te mueres de hambre?
No.
Lo que va a pasar es que una vez más tu órgano de sobrevivencia, tu cerebro, va a buscar los mecanismos que sean necesarios para hacer que sobrevivas.
Vamos a recrear este mundo de fantasia, una cosa que no existe. Pero imagínatelo.
Estamos en un mundo donde la gente nace y luego crece y llegado a una edad adulta, la sociedad le insta a que sean independientes de sus padres, ¿cómo? Haciendo algo. ¿Hacer qué? Bueno, lo que deseen. Eso es algo que tienen que resolver. Entonces empiezan a usar el cerebro para sobrevivir. Unos empiezan a cazar animales para dárselos a los que hacen otras cosas. Algunos cortan madera. Otros les da por enseñar. Otros hacen casas. Otros hacen las ventanas para esas casas. Otros hacen ropa. Otros crear mecanismo para llevar el agua a las casas. Otros crean seguridad. Otros hacen armas.
No lo compares con las sociedad en que vivimos. Pro favor, no lo hagas. Solo imagina. Y tampoco te preocupes por las personas que ayudan a estos. Porque es que trabajan en equipo. El que hace mesas lo hace junto con otros 10 que también decidieron usar su ingenio para hacer mesas. No están empleándose, están haciendo algo que es lo mejor en lo que les va. O lo que les gusta. Pero no cumplen un horario. Y no es que se van de flojos, porque es que eso que hacen les gusta, les motiva, quizás trabajan mes de 10 horas al día, obviamente porque les gusta.
Esta sociedad claro está que con los años insta a sus descendientes a ser líderes. A que tienen que afrontar la vida de alguna manera. Tienen que desarrollar talento, liderazgo, audacia.
Pero como esto es una imaginación ahora, te pido que imagines que en esa sociedad llegó alguien y puso lo que tenía que llegar para poner mal las cosas, una empresa. Sí, una empresa. Una empresa donde empezó a decir que no sean líderes. Pero sí talentosos. ¿Cómo? Pues solo vengan a emplearse a esta empresa. Esta empresa les paga para que realicen un trabajo que se les va a decir cual. Esta empresa les va a cubrir sus necesidades. Entonces no se preocupen por salir adelante por sí solos, por ser líderes, que ya no es necesario. Solo sean talentosos para esta empresa. Solo trabajen 8 horas para la empresa y ya. El resto del tiempo pueden usarlo para entretenimiento.
En esta situación imaginaria vemos que una cualidad que tienen para aprender el liderazgo fue sosegada. La manera natural de lograr las cosas fue suprimida por una más cómoda. Con el tiempo esta gente se olvidó que una vez la vida los instaba a ser lideres lideres y vivir la vida.
Entonces si el cerebro no tiene la necesidad de realizar las acciones y mecanismos necesarios para buscar tu seguridad porque esta ya está respaldada por una empresa entonces lo que hace es lo que tiene que hacer. Tu cerebro percibe esa seguridad, percibe la aparente causa de esa aparente seguridad y te da la señal de que te mantengas así, así estamos bien.
Allí en esta fábula he contado una manera de cómo podemos hacer. Somos por naturaleza seres que buscaremos la manera de salir adelante. Pero tenemos primero que reconocer lo que no debemos hacer para que nuestro instinto empiece a buscar las maneras que sean necesarias. Y por experiencia les digo que lo hará. Nuestros cerebro irremediablemente las va a encontrar.
Pero para empezar hay que sugerirnos a nosotros mismos que tal situación no puede continuar. Al igual que no se puede permanecer con una casa inundada, o con el baño roto, o con la llanta del carro desinflada, esas cosas se suelen remediar de inmediato. Igual ese bendito empleo de 8 a 5 debe tomarse como provisional, una situación temporal a la que hay que buscarle solución. Tanto va a ir el cántaro al agua que se rompe. Nuestro órgano de sobrevivencia va a percibir que algo pasa y va  a dar con alguna solución.

De qué se trata el atractivo de un hombre

Photo by Nigel Tadyanehondo on Unsplash

Bueno, esto me lo preguntan mucho, yo cuando trato de explicar esto lo hago de la siguiente manera. Vamos a ver esto primero del lado de las mujeres. ¿Cuál es el atractivo de ellas? ¿Qué hacen para ser más atractivas frente al hombre? Aunque algunos bailarán alrededor de palabrerías sociales falsas: su belleza interna, su manera de ser, su bondad, su cariño, etc. Todo esto es basura social.

El atractivo de la mujer es su belleza física, o lo que nosotros, los mortales hombres, nos parece. Cuando ves a una mujer tremendamente atractiva en la calle, su belleza no te dice mucho de ella como persona, pero lo que sí hace es decirle a tus genes que esa mujer esta muy acta para la procreación y por ende se activan una serie de mecanismos que te hacen palidecer frente a su belleza y querer tener rollo con ella.

¿Entonces qué hacen ellas? aquí te va: se visten de manera de poder hacer notar sus atributos físicos, se maquillan, se arreglan el cabello, se hacen operaciones para aumentar el tamaño de sus senos, glúteos, labios y otras cosas.

Entonces, ahora lo que toca a los hombres. Es aquí donde nosotros los pobres hombres nos vemos confundidos y queremos también hacer lo posible para vernos atractivos para las mujeres tal como lo hacen ellas para verse atractivas frente a nosotros. Pero ha resultado que a través del tiempo esto, de cómo hacemos nosotros eso, no ha estado tan claro. Hasta ahora.

Tratando de determinarlo hemos caídos en la equivocación de darle por el mismo lado que le dan las mujeres, de ponernos a trabajar en nuestra apariencia física, es decir, ser más guapos, más simpáticos o más bonitos para que quede claro. Craso error.

Para aclararlo bien, nuestra teoría bien fundamentada es que el atractivo de una mujer es lo que nuestros genes ven como favorable para que nuestra descendencia tenga éxito en su sobrevivencia. Nuestros genes asocian buenas caderas y grandes senos con éxito en parir y amamantar.

¿Entonces qué es lo que las mujeres han estado viendo en nosotros que sus genes asocian con el éxito de la sobrevivencia de su descendencia?

En la respuesta más simplificada a esto hemos detectado algo que lo resume todo y que todo parte desde allí. Se trata de capacidad de protección. Qué tan apto estás tú para protegerla a ella una vez que ella quede embarazada por largos 9 meses y luego los años siguientes donde se ve atada a cuidar de su descendencia.

Existe otra categoría que se ve debatida en esto y es que tengamos buenos genes. Se refiere a que seamos altos, simpáticos, fornidos, etc. Pero para mi entender es más de lo mismo. Buenos genes se resume en capacidad de protección.

Y hay otra, una tercera, la voluntad de protección, porque capacidad de protección es una cosa y que tengas la voluntad para usar tu capacidad de protección para con ella es otra. Es decir, el que seas el jefe de la tribu pero te importa un pepino lo que pase con ella, es diferente a que seas el jefe de la tribu pero que a su vez des la vida por ella y vuestra descendencia. En todo caso, para mi sigue siendo lo mismo, capacidad de protección se refiere a la capacidad de protección que tú tienes para con ella, tanto externa, como la interna que es la emocional.

Por lo tanto yo lo resumo en una sola cosa, Capacidad de Protección, ese es el atractivo. Cuando vemos a una chica muy bella, a nosotros nos parece atractiva sin importar que ella quiera o no acostarse contigo. Igual ni te conoce pero tú la sigues viendo atractiva. Eso vendría después. Por eso algunos reemplazan eso de la Voluntad de Protección por la palabra Romance. Pero creo que es darle largas y querer complicarlo. El atractivo de nosotros es nuestra capacidad que tenemos para poder protegerla y querer hacerlo.

Es así, si se te percibe Capacidad de Protección, te percibirán como un hombre atractivo, pero adicionalmente, de ese punto a acostarse contigo, tienes que haber proyectado que esa Capacidad de Protección que tienes está a disposición de ella. Eso es todo con respecto a eso.

Ahora bien, cómo se refleja esa capacidad de protección. Podría ser tu estatus económico, ¿por qué no? También lo es tu fortaleza física, desde luego que asumir que mientras más fuerte y alto seas más capacidad de protección agregas y por lo tanto más atractivo.

Pero mi experiencia y mi estudio sobre el tema arroja que, desde luego que lo anterior, entre otras cosas más, agregan atractivo. Pero acontece que el atractivo o la capacidad de protección en un hombre tiene una manera de medirse y cuento más alta, entonces más atractivo. Esa medición en la prueba social. En la medida que tú aportes más prueba social, estarás aportando más evidencia inequívoca de que eres aceptado en la sociedad, eres influyente, sabes conducirte en el medio donde habitas, y eso es en lo que se mide que tanta capacidad de protección tienes.

No voy a profundizar mucho sobre el tema tratando de demostrar mi teoría.

En la manera en que desarrollemos nuestra prueba social no solo mejoraremos nuestro atractivo tremendamente, sino que obviamente nos estaremos desarrollando más como persona, como hombre que prospera, que busca objetivos, que triunfa, que mejora su calidad de persona. Y es lógico que tanta vuelta llegue a este resultado. Porque ¿qué ha sido el hombre para la mujer en los largos cientos de años de evolución? Pues todo lo anterior. Alguien que sea capaz de salir airoso de las contrariedades, tener carisma con todos, ser inteligente, audaz, capaz, con objetivos claros.

Todo eso es prueba social y prueba social es capacidad de protección y capacidad de protección es atractivo.

Bueno, ya sabemos por qué las mujeres se vuelven locas por los cantantes famosos.

Gracias por leer mi entrada y hasta la próxima.

La preselección femenina: el entorno de un hombre rodeado de mujeres

Photo by rawpixel.com from Pexe

Esto es una característica que tienen las mujeres de percibir como atractivo a un hombre que tenga una aceptación de otras mujeres. Le hace pensar que algo debe de tener de especial.

Las mujeres a través del tiempo se han visto en la forzosa necesidad de filtrar a los posibles pretendientes a su alrededor. Esto para garantizar en lo posible la sobrevivencia de ella y la de su descendencia. Una de las consecuencias que se les ha desarrollado a causa de tal filtrado debido es la de percibir la preselección por parte de otras mujeres con respecto a un hombre.

Es decir, que cuando ella percibe que otras chicas ya han hecho el trabajo de filtrar sus prospectos y tú has pasado esos filtros, entonces ella obviamente te ve atractivo porque de seguro has pasado los filtros porque has demostrado valor frente a ellas, entonces ya ella no necesita hacerlo del todo. Te percibe con valor automáticamente.

Es que las otras chicas, que han preseleccionado, hermosas y bonitas, por ende, con muchas opciones, están irradiando el mensaje: “Oigan chicas hermosas, me gusta mucho la compañía de este chico aun cunado tengo muchas opciones”. Y eso automáticamente te hace muy atractivo. Es como en el caso de que una chica aparezca de repente con los senos operados

Es que en tu entorno, dígase también en tus redes sociales, se note la presencia de mujeres a tu alrededor y que a su vez se note que tu presencia es agradable para ellas.

La manera más pura y llana es que tengas muchas amigas que se la pasen bien contigo y que eso se note. Así no más.

Pero esto va algo más allá.

Nosotros, los hombres que sabemos de esto, nos aprovechamos en lo posible de destacarlo en nuestra vida y a veces de manera artificial.

Es de acotar que esto no es algo que ellas hagan conscientemente. Así como cuando ves a una chica muy bonita tú no haces nada conscientemente para decirte a ti mismo que esa chica te parece atractiva, igual le pasa a las mujeres. Tú vas por la calle y ves a una chica con unos senos que te llama la atención, y nada, pasas, echas un ojo, te pareció algo atractivo, y sigues tu camino. Bueno, igual, una chica va caminando, ve a un chico sentado en una mesa de un café, con otras dos chicas muy atractivas sentadas con él en la misma mesa, y esas dos chicas están allí riéndose muy animadas debido a él, se ve que es entretenido, y nada, ella igual echa un ojo, le parece atractivo y sigue su camino.

Entonces nada, las chicas así como se dan cuenta de que sus senos es un atractivo para los hombres. Entonces se genera toda una industria alrededor que va desde escotes más abiertos, indumentaria para aparentar senos más grandes, operaciones para hacerlos más grandes, etc. Pues, el hombre conocedor de la preselección en las mujeres aprovecha todo lo que pueda ayudarlo con eso.

Como cuáles: pues aparecer en fotos con ellas, salir con chicas. Aprender a tener amigas.

Siempre una amiga es una ayuda para tu atractivo.

La gran mayoría de hombres no sabe esto. A veces hasta ocultan a su novia o pretendiente alguna foto u otra cosa que lo relacione con otra u otras mujeres porque, no sé, quizás para no parecer mujeriego y que entonces la pretendiente pierda el interés por él. Pero eso es un error, eso no ocurre. 

Bueno, espero que haya sido de ayuda la explicación. Muchas gracias por leer mi blog. Hasta otra oportunidad.

De modo sobrevivencia a modo ejecutar

Photo by André Bandarra on Unsplash

Esto tiene que ver con el hecho de que ahora tengo más tiempo para pensar en los detalles de mi vida que antes.

Yo llegué a la conclusión hace poco que la mayoría del tiempo de mi vida la había estado viviendo en modo sobrevivir.

Analizo que eso viene debido a la sociedad de la que vengo. Del país de donde vengo. Yo aprendí desde pequeño que hay que estar siempre en un constante movimiento porque si no el tigre te devora.

Es como estar en el agua ahogándote; constantemente aleteando los brazos y piernas para no ahogarte, y si dejas de hacerlo, simplemente te ahogas. Por eso, mientras más te esfuerzas, más tienes la sensación de tener la cabeza por encima del agua y no en un punto peligroso, digamos centímetros. Y por lo tanto estás a salvo.

O que te esté persiguiendo un tigre. Parece que hay una zona de confort cuando estás a una cierta distancia del tigre lo suficiente como para que no te alcance con la garra, pero que igual esa distancia (zona de confort) la mantienes solo si sigues corriendo, y Dios te cuide si bajas la velocidad. Porque de hacerlo, estás muerto.

Dependiendo de la sociedad en la que estemos, ese aspecto parece acentuarse en mayor o menor grado.

Para el hombre primitivo de hace 15 mil años o menos, quizás para el hombre de antes de la civilización, esta característica humana que tenemos en nuestros genes nos venía muy bien.

Era primordial desarrollar y practicar esa característica para mantenerte a salvo en un mundo con un alto grado de peligro.

¿Y quienes desarrollaron esta ventaja evolutiva?

Pues nuestros ancestros, porque los que no la desarrollaron ya saben ustedes que no habrán dejado mucha descendencia.

Por lo tanto tenemos esa característica evolutiva en nuestros genes.

Ahora bien. Aquí viene el meollo del asunto. Hoy en día no es común que enfrentemos esas experiencias. Pero me parece que existe en nuestra sociedad actual ciertas condiciones que nos hacen activar ese mecanismo. El modo sobrevivir. Y no solo por cuestiones o situaciones de corta duración de tiempo, sino que se queda activado por hasta una vida entera.

Creo estimar que una gran parte de la población gana en su empleo un salario un poquito más del total de gastos que tiene que cubrir. Es decir, la sociedad ajusta los sueldos de los empleados a un monto un poquito por encima de los gastos estimados. Es decir, lo suficiente como para que el tigre no pegue un brinco final y te alcance con la garra. Pero eso sí, mantén la carrera, no bajes la velocidad.

Y eso de no bajar la velocidad es un punto importante. La idea que se tiene sobre renunciar a un trabajo, en nuestra sociedad actual, se tiene entendido como un acto de alto peligro. Así no más, el renunciar a un empleo se entiende como algo peligroso.

Bueno, en estos días yo mismo me di cuenta de que mi vida se ha estado ejecutando en este modo.

Cuando te haces consciente de esto y lo interiorizas, las cosas cambian drásticamente. Ya no eres ese ancestro que se está ahogando. Ahora eres ese que con calma y atención está buscando donde construir algo, sea su casa de madera, un puente, una siembra. O abrir un camino, recorrer, lo que sea.

Cierto que estas cosas también tienen un fin para la sobrevivencia. Pero es que se diferencia de la otra porque no es una situación de peligro en la que tienes que mantener una distancia letal. Más bien esta otra es más placentera que estresante, refiriéndome en un modo general.

He cambiado mi modo de actuación. Ya no estoy en modo Sobrevivencia. Estoy ahora en modo Ejecución. En ese modo se observa el panorama, el horizonte, los recursos, con el tiempo necesario pero justo. Y sin el tigre brincando sobre ti. Luego en función de lo observado, se ejecuta. Veo, observo y ejecuto.

Es decir, un modo en el que pones tu talento a producir para el bien tuyo y el de los demás.

 

 

Hombres recorriendo su propio camino – Men Going Their Own Way MGTOW

Photo by Ben White on Unsplash

Innegablemente no se debe salir de este contexto. Todos nosotros debemos recorrer nuestro propio camino.

¿Qué es lo que hace que no lo hagamos?

¿Por qué nos encaminamos por caminos errados, que no hemos escogido o caminos que no nos gustan? En sí parece que el sistema nos obliga a seguir caminos que se nos dificulta evitar. Parece que las razones para establecer nuestros caminos vienen más de las dificultades que nos proporcionan las circunstancias.

Y uno de ellos, el mayor de todos es el económico. La necesidad de tener el dinero para vivir en la vida parece ser el mayor motivo que hace que tomemos caminos inapropiados. Que estemos haciendo cosas que no son de nuestro total agrado.

Porque es que los gastos no esperan a que tú desarrolles tus capacidades. Por lo que solemos tomar los caminos más rápidos para solventar las cosas.

Algunas personas más que otras logran tener más confort para poder encaminarse en sus propios caminos. Otros deben solventar dada sus necesidades.

Pero el punto importante es si nos podemos dar cuenta de ello y tomar la decisión de recuperar la autonomía de encontrar nuestro camino correcto y tomarlo.

Porque con el solo hecho de estar en nuestro propio camino la felicidad que se siente es sorprendente.

¿Pero cómo seríamos capaces de andar por nuestros propios caminos en grandes metrópolis?

Porque si nos quisiéramos librar de este encadenamiento lo haríamos alejándonos de las ciudades. Viviendo en campos. Realizando algunas pocas actividades que generen lo meramente suficiente como para cubrir algunos pocos gastos.

¿Estaría bien?

Es contradictorio, pero prefiero vivir en una ciudad. No se puede negar que en las ciudades podemos avanzar más rápido y más eficiente. Además de generar más impacto en la sociedad con las acciones que tomemos.

Entonces el objetivo se convierte en tener tu propio camino viviendo en una ciudad.

¿Pero entonces cómo lograrlo sin salir de nuestro camino?

Bueno, teniendo algo bueno. Algo bueno que compartas con la ciudad. Algo que aporte a los demás.